Radiofórmulas

Aprovechando que la primera década del siglo XXI llega a su fin (parece que fue ayer cuando empezamos a usar euros, cuando Camela estaba en el recopilatorio “Ñ, los éxitos del año 2000” (y no, no es ninguna broma), cuando todavía no éramos campeones de prácticamente nada y seguíamos viviendo del Mundial de Crivillé y los Tours de Induráin…), para hacer una breve (espero) reflexión acerca de lo que ha supuesto este nuevo siglo para el mundo de la música y su industria.

Vivimos en un mundo en el que el dinero lo es todo. Tiene lógica, por otra parte; pero esto, aplicado a la música tiene una serie de consecuencias que, en la mayoría de los casos, distan mucho de ser positivas para cualquier aficionado a la música.

Las principales cadenas de radio del país se llenan semana tras semana de éxitos de artistas más o menos conocidos, con un denominador común: Facilidad.

Melodías facilonas, letras poco comprometidas, y en muchas ocasiones con fragmentos sacados de otras canciones (me vienen a la cabeza dos ejemplos: El “Don’t Stop The Music” de Rihanna, a partir del “Wanna Be Startin’ Something” de Michael Jackson, y el comienzo de “Hung Up”, de Madonna, con “Gimme, Gimme, Gimme” de los suecos Abba). Esto me hace pensar que, a diferencia de lo que ocurría hace unos cuantos años, las canciones ahora no suenan en la radio por ser buenas, sino que son buenas (o eso dice una parte de la audiencia) porque salen en la radio. Y de verdad, me encantaría saber qué parte de las canciones que llegan a los números 1 en las diferentes cadenas lo hacen sin que haya una discográfica multinacional que pague desorbitadas cantidades de dinero en la sombra.

El mundo de la música, muy a nuestro pesar, se ha convertido en una víctima más de este afán de lucro que arrasa con lo que encuentra. Leía hace unos meses una entrevista con Will.I.Am, de Black Eyed Peas. Por sus declaraciones (ahora mismo no recuerdo muy bien el contenido de esa entrevista), parecía que estaba leyendo la revista Forbes, o algo parecido, en lugar de la Rolling Stone. Por cierto, a pesar del enorme éxito de “I Gotta Feeling” (repetida hasta la saciedad en radios, bares, discotecas etc.), lo nuevo de Fergie y compañía dista mucho de ser un buen disco, de hecho he leído muchas más críticas negativas que positivas. El bueno de Will hablaba de la música como de cualquier otro negocio, dejando a un lado sentimientos, creatividad etc. (“Tengo la fórmula del “hit” perfecto”, decía en esa entrevista). Resulta desalentador escuchar declaraciones de este estilo, ¿no?

Una aclaración: Que conste que yo no tengo nada en contra de los Dani Martín y toda esa banda de “artistas comerciales”. Hablando con un amigo hace poco me venía con el tópico de “Este grupo se ha vendido, molaban más los primeros discos…”. Como he dicho antes, el mundo de la música es, en líneas generales, un negocio. Muy poca gente (que diga la verdad) se ha dedicado durante años y años a la música simplemente “por amor al arte”. Otra cosa es que muchos de ellos puedan vivir sin ningún problema sólo de la música, gracias a que son “comerciales”, y que haya miles de músicos (mucho mejores técnicamente que los que se están forrando con esto) que curran transportando cajas por las mañanas para poder subirse al escenario por las noches. Es de admirar que haya grupos (sin nombrar a ninguno) que se resistan a “comercializarse”, pero sinceramente, la pasta está en la radio (aunque nos pese a más de uno…)

Puede que todo esto del “comercialismo” (junto con una expresión que se me ocurrió hace poco: el “cuarentaprincipalizarse”) no sea más que un ataque de envidia por parte de todos los que no podemos ganarnos la vida con una guitarra colgada…

Finalmente, sólo me queda alabar a grupos como M Clan. Lo que están haciendo los murcianos (comparables con los mejores vinos, que mejoran con el tiempo), es digno de admiración. Un disco como “Para No Ver el Final”, sin ningún atisbo de radiofórmulas, y ya muy lejos del archiescuchado “Carolina”, pasaría desapercibido en cualquier otro caso, quedándose sólo en los reproductores de un pequeño grupo de amantes del rock clásico, soul y blues en el año 2010. Pero Tarque y Ruipérez han conseguido lo imposible: Gustar a público, críticos, músicos… Y sin sonar en la radio…

Canción de la semana: Me Voy a Dejar Llevar- M Clan.

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Acerca de Rolinga

Sólo un blog de un romántico de la música.
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2 respuestas a Radiofórmulas

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo: pienso que existen una serie de grupos cuyo único objetivo en la vida es “cuarentaprincipalizarse” y, aunque algunos de ellos puede que tengan un pasado brillante, hoy en día se han vendido al comercio de la música por el dinero. Música repetitiva, fácilmente recordable y cantable, bailable. El ejemplo de “The Black Eyed Peas” es uno de los muchos que podemos nombrar. Ahora el miedo que tengo yo es: ¿alguno de los buenos, de los que me gustan ahora, llegarán a venderse?
    Espero que siga existiendo la música con dos dedos de frente.

  2. cherryLips9o dijo:

    Muy a mi pesar… cuanto de lo que dices es cierto. Es muy triste como ver como está el panorama musical a día de hoy. Mucha mucha gente se limita a escuchar la música estrictamente comercial y los… ¿”artistas”? como ven que así va bien para que van a innovar ¡eso supone demasiado esfuerzo, por favor!

    En fin… que cada uno escuche lo que quiera. Yo creo que mis gustos no los voy a cambiar por lo que pongan o dejan de poner en los 40, discotecas y demás.

    Muáa Muáa

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