El hermanísimo.

Abandono por un momento mi condición de árbitro imparcial en esto de la música para dar paso a mi “yo” fan. Porque, si bien proclamo y defiendo a los cuatro vientos eso de la “tolerancia musical”, proclamo y defiendo mucho más alto si cabe este fenómeno: El fenómeno fan.

Me sabe muy mal (yo que estoy metido en la música, aunque sea a un nivel ínfimo) que todavía queden, e incluso que estén aumentando en número, las personas que denomino “funcionarios de la música”. Esto, aplicado a los artistas significa una cosa (véase por ejemplo Bon Jovi, funcionarios por antonomasia) y en los seguidores significa otra.

No hay nada que me ponga de peor humor en esto de la música que ir a un concierto (no importa el tamaño, aunque resulta mucho más llamativo en el caso de los grandes de nuestra música actual, como puede ser Fito y Fitipaldis, Amaral o Pereza. Sí, Pereza…) y ver que las primeras filas están llenas de personas (rockeros puretas con chupas de cuero, señores con camisa y jersey, niñas de 15 años con la cara pintada, aunque en este último caso es menos común…) que, aunque tengan toda la pinta de ser fans, una vez empezado el concierto, se dedican a cantar las canciones (que en algunos casos no se saben) con las manos en los bolsos y sin despegar sus pies del suelo o sudar lo más mínimo.

Esto me pasó hace un par de días viendo a Sidecars (la banda de Juancho, hermano de Leiva de Pereza) en un garito bastante reducido de Valladolid. Me sentí bastante rara avis, porque, durante el concierto (que después explicaré detalladamente) era de los únicos, por lo menos en las primeras filas que saltaba, gritaba y sudaba (como un pollo, por cierto) con cada canción del grupo de Alameda de Osuna. Lo dicho, que en este país sobran los funcionarios, y no en la Administración, precisamente…

 Pasando al concierto de Sidecars:

Sala Porta Caeli, el concierto empezó con una hora de retraso respecto del horario previsto. A eso de las 10 y media de la noche, José Carreño y los Cansecos (grupo local, amigos de Juancho y el resto de la banda) subieron al escenario a tocar 7 temas. Personalmente me parecen un grupo interesante, aunque nada espectacular.

Sidecars subieron al escenario sobre las 11 y media. Con cambios respecto del concierto que dieron en la Sala Mambo en 2009, en el que también estuvo un servidor: A Juancho,Manu Solís, Ruli y Gerbass se les unía un tal Matías a la guitarra, en palabras de Juancho “recién venido de las Argentinas”. Después de que Juancho encontrara la llave del hotel en el bolsillo de sus pantalones negros (y se deshiciera de ella), empezó la gran noche.

El espectáculo comenzó con “Apaga y Vámonos” de su último disco “Cremalleras”. Con un Juancho a tope desde el principio, y su fiel Fender Telecaster colgada, la sala se llenó de ese sonido crudo, cañero y potente que les caracteriza. Le siguió, sin más pausa que para cambiar de guitarra, “Merecido”, también de su último trabajo (de una calidad que sorprendería a más de uno, he de decir). Los solos de 2 guitarras a 2 voces (Juancho y Matías), novedad en esta gira 2010, son de una calidad exquisita. Al acabar el tema, arrancó “El Jugador”, uno de sus principales éxitos de su primer álbum de estudio. Aquí sí que cantaron hasta los funcionarios/as. En la siguiente canción, Miénteme fue la primera vez que Juancho dejó cantar al público, con bastante buena afinación por nuestra parte, todo hay que decirlo…

El bloque de canciones que siguió sin pausa, con algunas “innovaciones” en la letra de las canciones (made in Juancho), como “Nadie quiere usar condón/con una chica fácil”, provocaron más de una sonrisa. Para temas como “Pastillas de Colores” y “Plan B”, Manu Solís sacó su Eastwood de 12 cuerdas, novedad en su sonido que les da un aire Beach Boys.

Después del momento de éxtasis que supuso el enganchar dos temazos como “Muy Bien” y “Caradura”, durante los cuales Manu rompió la sexta cuerda de su Gibson Les Paul Special, siguió un emocionante “Noche en Velero”, balada acústica que el público cantó con Juancho. “Qué bien cantáis, joder” fue su forma de agradecerlo. “Chavales de Instituto”, “Anfetamina”, un “Fan de Ti” coreado por absolutamente toda la sala, y una espectacular interpretación de “Mundo Frágil”, en la que hubo tiempo para las presentaciones (destacando la camisa “de leñador” de Ruli y los porros que se mete Gerbass), se pudo intuir que el bolo se acababa. Después de casi 20 minutos de música ininterrumpida, Sidecars se despidió (por primera vez). Eran las 12 y cuarto de la noche.

Tras un breve paso para camerinos para reponer fuerzas y rellenar cubatas, los 4 de Alameda de Osuna (más un argentino, combinación curiosa) arrancaron con un potentísimo Cremalleras, tema que da nombre a su último trabajo, recordaron buenos momentos en Sala Mambo (2008), al menos para el que escribe, con “Si Nada Sale Bien”, y, cómo no, finalizaron con el que sigue siendo su mejor tema: Ya No Tengo Problemas, que incluyó en el medio un impresionante cover de “You Really Got Me” de The Kinks.

Después de prometer que saldrían a emborracharse por la ciudad, Sidecars se despidió hasta la próxima. A la una menos 20 de la mañana.

El autor de este blog quiere resaltar que, a pesar de la enorme cantidad de funcionarios, la pareja de borrachos que se empujaban desde detrás, y los acontecimientos personales (que no tienen cabida en este blog) que sucedieron a esto, fueron 2 horas y pico de éxtasis, buena compañía (tanto encima como debajo del escenario), reencuentros (también en ambos lados) y sobre todo, como no puede ser de otra forma cuando uno acude a un bolo de Sidecars, de ROCK AND ROLL. Porque el hermanísimo de Leiva no necesita de parentescos para demostrar que él y sus 3 compañeros de aventuras (más el argentino) son la banda de rock and roll con mayor progresión en España.

Aunque todo esto lo dice mi “yo fan”…

 Canción de la semana: Caradura-Sidecars.

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios

“Racismo Musical”.

Volviendo a casa desde la Facultad, sentado en el bus, escuchando con mi iPod canciones de todo tipo iba yo, pensando en un tema para esta semana. Como es de esperar, las noticias de actualidad son de las primeras cosas que se te pasan por la cabeza en estos momentos.

Y una vez más, es un hecho dramático lo que me hace escribir una nueva entrada de El Blog del Rolinga. La muerte de Enrique Morente, uno de los cantaores de flamenco más importantes de las últimas décadas, tras una larga enfermedad, ha sido noticia de primera plana en todos los diarios del país, incluso los que no tienen nada que ver con la música.

Escribo a partir de su muerte precisamente para continuar una lucha que tanto Morente como muchos otros han defendido, muchas veces sin ser conscientes de ello. Me refiero, claro está, al “racismo musical”.

Como en tantas otras parcelas de la vida, en la música existen una serie de clichés, prejuicios y estereotipos, que provocan que géneros musicales, absolutamente imprescindibles para cualquier amante de la música, en el sentido más amplio del término, se mantengan impotentes tratando de conquistar ciertos grupos sociales.

¿Quién no ha oído alguna vez expresiones como “bah, el flamenco es de gitanos”, o “The Beatles es música de viejos”? Y estos sólo por nombrar un par de ejemplos. Por desgracia, todavía somos pocos los que nos mostramos “tolerantes” ante la buena música, porque, ¿qué importa el tipo de música, y el intérprete, si la música es buena?

Esto me recuerda una anécdota que me ocurrió en el concierto que Paco de Lucía dio en el Polideportivo Pisuerga de Valladolid, el pasado 6 de diciembre. Asistí al concierto con el resto de mi familia, y en el momento de ir al servicio antes de volver al patio de butacas para disfrutar (y de qué manera) del espectáculo del gran Maestro de Algeciras, me encontré con 3 conocidos, dos hombres y una mujer. Conocidos desde un (ya mítico) viaje de ida y vuelta en autobús desde Valladolid hasta Madrid para asistir al concierto de AC/DC en el Estadio Vicente Calderón.

Podríamos catalogar a estos tres individuos (por lo menos a los dos hombres) de “heavies”, amantes de los escoceses, pero también de grupos como Guns ’n’ Roses, Iron Maiden etcétera.

Pues bien, el hecho de encontrármelos en tan inesperado escenario me provocó una sensación realmente buena, de ver que estas “barreras ideológicas” se pueden derribar, para que se pueda acabar con estilos, géneros musicales y demás terminología, para, simplemente denominarlo MÚSICA.

Para acabar, desde mi humilde e insignificante posición, solamente mandar todo mi apoyo para la familia Morente, y para la gran familia del flamenco, incluyendo a artistas de la talla de Paco de Lucía, Tomatito, Vicente Amigo, la propia hija de Enrique, Estrella Morente y muchos otros importantísimos nombres que me estoy dejando. Vuestra música traspasará fronteras.

-Canción de la semana: Entre Dos Aguas- Paco de Lucía.

Publicado en Uncategorized | 4 comentarios

J. W. L.

Retomo este efímero blog precisamente ahora a raíz de acontecimientos recientes, o más bien de aniversarios recientes. Porque hace un par de días se cumplían 30 años del asesinato de John Lennon.

Y no pretendo enseñar nada a nadie sobre el que probablemente haya sido uno de los mayores genios de la música en el siglo XX, en mi opinión comparable a Mozart, Beethoven y compañía en su época. No pretendo enseñar nada simplemente porque cuando un servidor veía la luz por primera vez, Mark Chapman llevaba ya 12 años entre rejas, y el hombre tímido y reservado de Liverpool seguía su imparable ascenso a la categoría de mito.

Solamente escribo porque me parece un crimen que generaciones y generaciones de chavales, que crecen escuchando a Justin Bieber (merece una entrada aparte) y a sus colegas, los Jonas Brothers, hayan oído de él poco más que su nombre, y lo consideren “música de viejos”.

Porque, leyendo un blog de la revista Rolling Stone, se criticaba que el mundo de la música vive anclado en el “ya no se hace música como se hacía antes”. Pero (no es por nada) es la (¿triste?) realidad. ¿Cuántos “Imagine” se van a componer? ¿Cuántos “She Loves You”? Por no seguir con docenas de canciones más que, 40 años después, siguen inamovibles en los números 1 de millones de personas, amantes de la BUENA música.

El mundo de la música no sigue anclado en el pasado. Lo que pasa es que, si ya no se hace música como se hacía antes, será mejor seguir deleitándose con lo mejor del siglo pasado. Con John Lennon y sus 3 colegas del Merseyside, por ejemplo.

-Canción de la semana: A Day In The Life – The Beatles.

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios

Comenzamos!

Es durante un viaje a tierras inglesas cuando se me ocurre la idea de crear un blog sobre música, sobre música rock en el mas amplio sentido de la palabra. Un blog con el que se pretende no sólo hacer recomendaciones y sugerencias, partiendo de mis gustos, sacerca de canciones, grupos y discos de todo el panorama internacional, desde Chuck Berry a Lady GaGa, sino también intentar poner una historia a cada artista y a cada canción, porque la música suena mejor cuando se sabe de dónde ha salido. Mi intención es la de convertir todo esto en un pequeño espacio en el que música, historia e incluso literatura se mezclen, y que el resultado no sea el soberano coñazo que puede parecer. Dicho esto, queda inaugurado el blog del Rolinga, pidiendo disculpas antes de nada a todas y cada una de las personas que puedan verse afectadas por lo que aquí se escribe. ¡COMENZAMOS!

Canción de la semana: Start Me Up, de The Rolling Stones

Publicado en Uncategorized | 3 comentarios